Seguros para ti y para tu familia
Un seguro se planifica, no se improvisa el día que lo necesitas. En Ossa Seguros no solo comparamos las opciones que hay en el mercado: te orientamos para que elijas la que de verdad te sirve, y te explicamos claro y con paciencia qué cubre cada una. Así decides con información y no con un cuadro de precios. Y el día que toca usar la póliza, estamos ahí para acompañarte.
Créditos y obligaciones financieras
Si tienes un crédito, ya estás pagando un seguro
Si tienes un crédito en Colombia, ya estás pagando un seguro. Casi siempre sin haberlo elegido y sin saber cuánto te cuesta.
Todo crédito —hipotecario, de vehículo, de libre inversión o de libranza— lleva un seguro de vida deudores obligatorio, que ampara la deuda en caso de fallecimiento o invalidez. Y según el tipo de crédito hay más: el hipotecario exige además una póliza de incendio y terremoto sobre el inmueble, y el crédito de vehículo exige el seguro del carro además del de vida.
Lo que casi nadie sabe es que no estás obligado a tomarlos con el banco. Puedes contratarlos con la aseguradora que prefieras y endosarlos a la entidad financiera. El banco los recibe con las condiciones que exige, retira ese cobro de tu extracto y tu cuota mensual baja.
Y la diferencia no es pequeña. Las tarifas que cobran las entidades financieras suelen ser bastante más altas que las del mercado abierto. Sobre un crédito hipotecario a quince o veinte años, ese sobrecosto acumulado se cuenta en millones de pesos.
En los créditos de libre inversión, además del seguro de vida suelen venir productos adicionales que no siempre son obligatorios. Vale la pena revisarlos uno por uno, porque en muchos casos se pueden retirar.
Nosotros cotizamos esos seguros con las compañías con las que trabajamos, te mostramos en números cuánto te ahorrarías durante todo el plazo del crédito y te acompañamos en el trámite de endoso ante la entidad —que es justamente la parte que desanima a la gente— hasta que el cobro desaparezca de tu extracto y ese dinero vuelva a tu flujo de caja mensual.
Lo que revisamos
✓ Seguro de vida deudores
✓ Incendio y terremoto, en créditos hipotecarios
✓ Seguro del vehículo, en créditos de carro
✓ Productos adicionales no obligatorios
Aplica a créditos hipotecarios, de vehículo, libre inversión y libranza
Seguro de Vida
Protección, enfermedades graves y estrategia de ahorro
El seguro de vida es la mejor inversión que puedes hacer, y sobre todo es un acto de amor contigo mismo y con tus seres queridos. Si algo sucede, tu familia recibe un capital de respaldo que le permite continuar con su calidad de vida, sostener el hogar, cumplir con sus obligaciones y compromisos e incluso cubrir la educación de tus hijos, todo esto sin tener que volver líquido el patrimonio que construiste.
Hoy la mayoría de pólizas de vida no cubren solo el fallecimiento. También pagan de forma anticipada si te diagnostican una enfermedad grave —cáncer, infarto o un ACV, que es un accidente cerebrovascular— y si quedas incapacitado por una enfermedad o un accidente, aunque no estés hospitalizado. Ese dinero llega cuando más falta hace: cuando dejas de generar ingresos y los gastos suben.
Y hay una cobertura que pocos conocen y que vale mucho la pena mirar: la renta diaria por cualquier causa. Te paga un valor por cada día de incapacidad, estés hospitalizado o recuperándote en casa, sin importar si fue por accidente o por enfermedad. Es la que sostiene el día a día mientras no puedes trabajar.
Y hay algo que en Colombia pesa cada vez más: con un seguro de vida también se puede estructurar una estrategia de ahorro. Bien armado, no solo protege a los tuyos si algo pasa, sino que te ayuda a cerrar la brecha pensional, ese hueco entre lo que vas a recibir de pensión y lo que de verdad vas a necesitar para vivir. Le pasa a los empleados, y todavía más a los independientes, que dependen por completo de lo que ellos mismos logren aportar.
Te acompañamos a definir un valor asegurado que tenga sentido con tus ingresos y tus obligaciones, no uno inventado. Y te explicamos con detenimiento el alcance real de la póliza, para que entiendas estos conceptos y los alinees con una estrategia clara de protección y ahorro.
Lo que cubre
✓ Fallecimiento
✓ Enfermedades graves
✓ Incapacidad por enfermedad o accidente
✓ Fracturas y Quemaduras
DESTACADO
Renta diaria por cualquier causa
Recibes un valor por cada día de incapacidad, estés hospitalizado o recuperándote en casa, sea por accidente o por enfermedad.
Salud y medicina prepagada
Cita con especialista en días, no en meses
La EPS te cubre, pero no siempre a tiempo. Un plan de salud te da lo que en la práctica más se necesita: cita con especialista en días y no en meses, elegir tu médico, clínicas de mejor nivel y habitación individual si te hospitalizan.
Hoy la medicina prepagada y las pólizas de salud se confunden en su concepto general, y de hecho algunas prepagadas ya se parecen bastante a una póliza, porque no trabajan únicamente con red propia. Aun así, siguen teniendo diferencias que conviene conocer antes de decidir.
La medicina prepagada opera principalmente con una red propia de atención, lo que puede volverla más limitada en ciertos casos: suele tener topes en hospitalización y en tratamientos para enfermedades complejas. Las pólizas de salud, en cambio, tienden a ofrecer mayor alcance en coberturas y en límites, y además permiten la opción de reembolso en ciertos casos.
Hay una diferencia más que casi nadie menciona y que dice mucho sobre cómo funciona cada producto: no los vigila la misma entidad. La medicina prepagada está bajo la Superintendencia Nacional de Salud, mientras que las pólizas de salud están bajo la Superintendencia Financiera de Colombia.
El plan complementario es una mejora sobre tu propia EPS: consulta directa con especialista, habitación individual en caso de hospitalización, médico en casa, entre otros beneficios. Varias EPS del país lo ofrecen y es una excelente alternativa por su costo. Pero no es la única: dentro del mundo de la salud hay muchas opciones que se pueden ajustar a tu necesidad y a tu presupuesto.
Ninguno de estos planes reemplaza la EPS; por ley debes seguir afiliado. Y al comparar, hay dos cosas que pesan tanto como el precio: los periodos de carencia —el tiempo que debes esperar antes de poder usar ciertos servicios, y una de las principales diferencias entre pólizas y prepagadas— y cómo maneja cada compañía las preexistencias.
Existen además las pólizas de salud internacionales, con cobertura por fuera de Colombia y alianzas con redes médicas globales. Son un producto de alcance mucho mayor y también de un costo mayor, pensado para un perfil específico. Si es tu caso, te explicamos las opciones.
Ahí es donde entra nuestro acompañamiento. Escuchamos qué necesitas de verdad, te explicamos las diferencias con calma y te orientamos para que tomes la mejor decisión según tu situación y tu presupuesto.
Opciones disponibles
✓ Plan complementario de la EPS
✓ Medicina prepagada
✓ Póliza de salud
✓ Póliza de salud internacional
Todos requieren afiliación vigente a una EPS
Seguro de carro y moto
Todo riesgo, daños a terceros y endoso al banco
El SOAT es obligatorio para circular y, en resumen, cubre la atención médica derivada de un accidente de tránsito, ya sea en carro o en moto. Ahí termina su alcance: no responde por los daños de tu vehículo ni por los del vehículo de un tercero.
Para eso está el seguro voluntario, conocido comúnmente como todo riesgo, que cubre los daños de tu vehículo frente a un choque, un hurto o una pérdida total o parcial.
Pero lo más importante del todo riesgo es otra cosa: la responsabilidad civil extracontractual, que la mayoría conoce como daños a terceros. Es la cobertura que protege tu patrimonio. Si atropellas a una persona, o afectas un carro costoso o algún bien ajeno, esa cuenta la asume la aseguradora y no tú. A esto se suman las asistencias —grúa, acompañamiento jurídico y los demás servicios que cada compañía ofrece como valor agregado.
El todo riesgo tampoco es un paquete rígido: se ajusta a la necesidad de cada cliente. Puedes contratarlo solo con cobertura de pérdida total, o con pérdida total y parcial por daño o por hurto, entre otras combinaciones posibles. Cada aseguradora tiene sus propias políticas sobre qué coberturas permite elegir por separado.
Si compraste el vehículo con crédito, está en prenda con el banco o la entidad financiera, y eso no te obliga a tomar el seguro que ellos te ofrecen. La póliza se puede endosar: contratas con la compañía que más te convenga y se le hace el endoso a la entidad con las condiciones que exige. En la mayoría de los casos eso significa un ahorro frente a lo que el banco pone por defecto, y sobre todo te devuelve la libertad de elegir.
Otra cosa que conviene saber: el costo del seguro no depende solo del vehículo. Pesa mucho quién es el propietario —su edad y su historial de vehículos asegurados—, la ciudad donde va a circular principalmente y el uso que le va a dar, entre otros factores que cada compañía analiza para dar una tarifa.
Y sobre el uso hay algo que preferimos advertir desde el principio. Si el vehículo se asegura para uso familiar pero en la práctica se usa para trabajar o para generar ingresos —por ejemplo en plataformas— y no fue declarado así, la aseguradora podría no reconocer el pago de un siniestro.
Y si lo que necesitas asegurar no es un carro particular sino un vehículo pesado —una volqueta, un camión, una mula o maquinaria amarilla—, también los manejamos, y no necesitas tener empresa: se pueden asegurar a título individual. Es uno de los frentes en los que más experiencia tenemos. Encuentras el detalle en nuestra página de Empresas.
Nosotros cotizamos con todas las compañías con las que trabajamos y te entregamos un análisis que no se queda en el precio: te mostramos las diferencias puntuales y los beneficios de cada aseguradora, para que decidas con el costo y el beneficio a la vista.
Lo que cubre
✓ Daños totales y parciales
✓ Hurto total y parcial
✓ Responsabilidad civil extracontractual
✓ Grúa por Varada o Accidente, asistencia jurídica, conductor elegido entre otros
Se puede endosar si el vehículo está en prenda con el banco
Seguro de hogar
Estructura, contenidos y el mito de la copropiedad
Tu casa o tu apartamento es, por lo general, el activo más grande que tienes y también en el que menos se piensa a la hora de asegurar. Un incendio, una inundación, la rotura de una tubería o un terremoto no avisan, y reconstruir sale muchísimo más caro que lo que habrías pagado por la póliza.
Lo bueno del seguro de hogar es que es modular: se arma según lo que necesites. Puedes asegurar solo la estructura, solo los contenidos, o las dos cosas. Y en contenidos entra mucho más de lo que la gente cree: muebles y enseres, electrodomésticos, equipos electrónicos, computadores, máquinas, bicicletas y hasta drones, entre otros.
A eso se suma la responsabilidad civil extracontractual, es decir, los daños a terceros. Si se revienta un tubo en tu apartamento y afectas el de abajo, o si un incendio que se originó en tu casa daña la del vecino, esa responsabilidad es tuya y es la póliza la que responde. Y están las asistencias del día a día —plomería, cerrajería, electricista, entre otros servicios— que en la práctica terminan usándose más que la cobertura principal.
Ahora, si vives en apartamento hay un punto que casi nadie tiene claro. Mucha gente asume que la póliza de la copropiedad ya lo cubre todo, y por lo general esa póliza asegura únicamente las áreas comunes y la estructura del edificio, no lo que hay dentro de tu apartamento. Existen pólizas de copropiedad que sí amparan áreas comunes y privadas, pero no son todas.
Y hay algo aún más delicado. Al revisar esas pólizas uno se encuentra con que muchas están infraseguradas: aseguradas por un valor inferior al que realmente corresponde. Eso significa que ante un terremoto o una afectación grave al edificio, el valor asegurado podría no alcanzar para responder por tu apartamento.
Por eso lo primero no es cotizar, es revisar cómo está asegurado hoy tu patrimonio. A partir de ahí se entiende si basta con complementar la protección que ya existe o si conviene estructurar un seguro individual propio, con estructura, contenidos y un alcance mayor en responsabilidad civil.
Y una última cosa: se cree que estas pólizas son costosas, y en la mayoría de los casos no lo son. En Ossa Seguros revisamos tu seguro actual o lo cotizamos desde cero, y te acompañamos a estructurar el que de verdad protege tu patrimonio.
Lo que se puede asegurar
✓ Estructura del inmueble
✓ Contenidos: muebles, equipos, bicicletas
✓ Responsabilidad civil extracontractual
✓ Asistencias de plomería, cerrajería y electricidad
Es modular: aseguras solo lo que necesitas
Seguro de arrendamiento
Garantiza el canon aunque el arrendatario no pague
Arrendar un inmueble es entregarle a alguien que apenas conoces el activo más grande que tienes, y confiar en que va a pagar todos los meses. El seguro de arrendamiento es lo que convierte esa confianza en una garantía.
Si eres propietario, la póliza te garantiza el pago del canon aunque el arrendatario deje de pagar: la aseguradora te consigna y después se encarga ella del cobro. Según el plan, también ampara los servicios públicos, la cuota de administración, los daños al inmueble al momento de la entrega, la cláusula penal y los gastos jurídicos del proceso de restitución si hay que llegar a eso.
Si eres arrendatario, es muy común que te la exijan como requisito para aprobarte el inmueble. La aseguradora hace un estudio tuyo —ingresos, capacidad de pago y otras variables— y a partir de ahí define las condiciones. Dependiendo de ese análisis y del valor del canon, pueden pedirte codeudor o no; eso queda a criterio de cada compañía.
Y hay algo que conviene tener claro: el seguro de arrendamiento no es lo mismo que el seguro de hogar. Uno garantiza el pago y el estado del inmueble; el otro cubre incendio, terremoto, contenidos y responsabilidad civil. Son complementarios, no sustitutos, y lo ideal es tener los dos.
Cuéntanos si vas a arrendar tu inmueble o a tomar uno en arriendo, y te decimos qué necesitas.
Lo que garantiza
✓ Canon de arrendamiento
✓ Servicios públicos y administración
✓ Daños al inmueble en la entrega
✓ Gastos jurídicos y Restitución del inmueble
Para propietarios y para arrendatarios
Seguro de viaje
Asistencia médica y equipaje, dentro y fuera del país
Cuando salimos del país, de paseo o por negocios, no sabemos qué pueda pasar con nuestra salud. Un accidente o una urgencia médica en el exterior se atiende sin tarifa negociada y en la moneda de ese país, y eso puede convertirse en una cuenta muy alta. El seguro de viaje es lo que te respalda durante todos los días que estés fuera. No es un lujo: es una necesidad a la hora de salir de Colombia.
Cubre atención médica y hospitalaria, medicamentos, odontología de urgencia, pérdida o demora del equipaje, cancelación del viaje y repatriación, entre otras coberturas.
Hay dos cosas que conviene aclarar antes de comprarlo. La primera: si ya tienes una póliza de salud, es muy probable que la asistencia médica en el exterior venga incluida y se active con ella. Vale la pena revisarlo antes de pagar dos veces.
La segunda: mucha gente cree que con tener tarjeta de crédito ya está cubierta. Puede ser, pero las entidades financieras ponen condiciones —la más común es que el viaje, o parte de él, se haya pagado con esa misma tarjeta. Conviene confirmarlo y no darlo por hecho.
Este seguro no es solo para quien sale de Colombia: también lo expedimos para personas que vienen del exterior a visitar el país. Y en cualquiera de los dos casos, lo ideal es tomarlo antes de salir. Si ya estás fuera todavía es posible contratarlo, pero aplican periodos de carencia y condiciones particulares que limitan la cobertura durante los primeros días. Comprándolo antes del viaje, esas restricciones no existen.
Lo que cubre
✓ Atención médica y hospitalaria
✓ Medicamentos y odontología de urgencia
✓ Pérdida o demora del equipaje
✓ Cancelación del viaje y repatriación
Lo ideal es tomarlo antes de salir del país
Seguro para mascotas
Con red de atención propia, no solo por reembolso
En Colombia hoy existen varias opciones para asegurar a tu mascota: las venden bancos y aseguradoras, y en general funcionan por reembolso. Es decir, tú pagas la cuenta al veterinario y después solicitas que te devuelvan el dinero. Suelen tener además límites bajos.
Cubren lo que de verdad se necesita: urgencias por accidente o por enfermedad, consultas con especialista, exámenes, medicamentos y los tratamientos que se requieran, tanto para perros como para gatos. Muchas incluyen también asistencias del día a día —paseo de la mascota, baños, entre otros servicios— y responsabilidad civil, por si tu mascota le causa un daño a alguien o a un bien ajeno.
Y aquí tenemos algo que pocas agencias pueden ofrecer. Estamos autorizados para comercializar Salud Mascotas de SURA, un producto que funciona como una póliza de salud para tu perro o tu gato, y que tiene una diferencia importante frente al resto del mercado: no opera por reembolso, sino por prestación de servicio.
¿Qué significa eso en la práctica? Consultas el directorio, llevas a tu mascota a una de las clínicas veterinarias de la red propia o aliada de SURA en tu ciudad, allá la atienden y tú solo pagas un copago por lo que se le realice. No tienes que desembolsar la cuenta completa ni hacer trámites de reembolso después. Cada plan tiene su tope de gastos y eliges el que se ajuste a lo que necesitas.
Este producto está disponible solo en algunas ciudades del país. Escríbenos y te decimos si aplica donde vives. Y si no, te mostramos las alternativas del mercado para armar la protección de tu mascota según lo que necesites y lo que quieras invertir.
Lo que cubre
✓ Urgencias por accidente y por enfermedad
✓ Consultas con especialista y exámenes
✓ Medicamentos y tratamientos
✓ Responsabilidad civil
Para perros y gatos
Seguro de educación
Un capital garantizado para los estudios, no una inversión
Un seguro de educación es, en pocas palabras, una forma ordenada de construir hoy el capital que va a pagar los estudios de tus hijos mañana. O los tuyos, si el proyecto es propio.
Y conviene aclarar algo de entrada, porque es la confusión más común: esto es un seguro, no una inversión. No está diseñado para generar rentabilidades altas ni para competir con un fondo o una acción. Lo que hace es garantizarte que ese dinero va a estar completo el día que se necesite, pase lo que pase. Esa garantía es el producto.
Funciona así: defines cuánto quieres que reciba el estudiante y en qué fechas, y a partir de ahí se estructura un plan de pagos —mensual, trimestral, semestral, anual o incluso un pago único—. Cuando llega el momento, la compañía desembolsa la renta educativa. Y ese valor no se queda quieto: se ajusta cada año, de modo que no pierde poder adquisitivo mientras esperas.
Sirve para matrícula y también para manutención —alimentación, vivienda, transporte— y aplica a estudios de primaria, bachillerato, técnicos, pregrado, posgrado e incluso educación en el exterior o intercambios.
Hay algo que nos parece lo más valioso del producto y que casi nadie conoce: no es una obligación financiera. Si en algún momento no puedes seguir pagando, el seguro no se cancela y tú no quedas debiendo nada. Recibes el capital que alcanzaste a acumular, y puedes ponerte al día más adelante cuando te sea posible.
Eso sí, cada plan tiene sus propias condiciones: según la compañía y el plazo que se haya pactado, puede aplicar alguna penalidad por no completar el tiempo acordado. Todo eso está definido en el condicionado de la póliza, y es justamente lo que te explicamos en detalle antes de que firmes.
A eso se suman coberturas opcionales que son las que le dan sentido a que sea un seguro y no una alcancía: si el tomador fallece o queda en invalidez antes de terminar de pagar, el plan se termina de pagar solo y el estudiante recibe igual lo que estaba proyectado. Ese es justamente el escenario que ningún ahorro común te cubre.
Un dato práctico que pocos aprovechan: en muchos casos este seguro se puede pagar con las cesantías, porque la ley las contempla para educación.
Y lo que más pesa aquí es el tiempo. Empezar cuando el niño tiene tres años y empezar cuando tiene doce cambia por completo la cuota mensual.
Escríbenos con la edad del estudiante y el tipo de estudios que tienes en mente, y estructuramos el plan con las compañías con las que trabajamos.
Cómo funciona
✓ Capital garantizado para los estudios
✓ El valor se ajusta cada año
✓ Cubre matrícula y manutención
✓ Se puede pagar con cesantías
Si dejas de pagar, recibes el capital acumulado
